
En mi otra vida soy bardo.
Sin más pretensiones;
Rimador de cosas pequeñas,
emparejador de palabras sencillas.
Si lo pides, convertiré el agua en lago
y haré, si lo quieres, del lago el escote
por donde el cielo te enseña
sus nubes. Sí, en esta vida
puedo. Pero en esta que uso de ordinario
no. En esta, sin las alas del deseo,
condenado, soy un viejo espectro
Arre, 16/12/2019




